Pueblos rurales sin energía eléctrica
La solución son los paneles solares fotovoltaicos.
1. Introducción
A pesar de los avances tecnológicos, más de 680 millones de personas en el mundo carecen de acceso a la electricidad, principalmente en África subsahariana y zonas rurales de Asia y América Latina. En Perú, comunidades en regiones como la sierra y la selva aún enfrentan esta carencia, adaptándose a un ritmo de vida condicionado por la luz solar.
Según el universal.com, actualmente, quedan miles de hogares que viven aún a base de lámparas de gasolina, velas y mechones. Es el caso de Pueblo Bello y Becerril, en Bolivia.
2. Ejemplos internacionales
Por la lejanía de los poblados rurales, el acceso al servicio de la energía eléctrica es difícil por lo accidentado de sus terrenos y la lejanía a los centros de producción de corriente eléctrica.
- Sonlerto, Suiza: Esta aldea alpina, con más de 650 años de historia, ha optado por prescindir de la electricidad convencional, manteniendo su estilo de vida tradicional.
- La Noria, México: En esta comunidad maya de Quintana Roo, los habitantes han solicitado durante años la instalación de electricidad, pero hasta la fecha no han recibido respuesta, viviendo en total oscuridad nocturna.
- Cuninico, Perú: En esta comunidad nativa kukama kukamiria ubicada en el distrito de Urarinas, Loreto, cerca del 90 % de las familias no tiene acceso a la electricidad, dependiendo de fuentes de agua como el río Marañón y la quebrada de Cuninico.
Debido a la emergencia provocada por el COVID-19, se alejaron los proyectos referentes a la inversión de nuevas instalaciones en otros lugares. La preferencia es velar por la agricultura primero.
Hoy en día, una vivienda ubicada en algún distrito o anexo de las zonas altas, andinas, valles y punas, distante de las plantas hidroeléctricas y que vive sin energía eléctrica, puede ser provista de electricidad gracias al desarrollo de los sistemas que producen electricidad de manera alternativa, como son los paneles solares o al menos un panel solar fotovoltaico.
3. Soluciones innovadoras:
Frente a esta problemática, diversas iniciativas están llevando energía a zonas remotas.
- Kingo, Guatemala: Esta empresa ofrece energía solar prepaga en comunidades rurales, permitiendo a los usuarios pagar solo por lo que consumen, similar a un sistema de recarga de celular.
- Proyecto “Luces de Esperanza”, México: Iberdrola México ha instalado paneles solares en comunidades de Oaxaca, beneficiando a más de 4,500 personas con acceso a electricidad y mejorando su calidad de vida.
- Microrredes híbridas, Yemen: En el estado de Adamawa, Nigeria, se están implementando microrredes solares para reducir el uso de queroseno y mejorar la calidad de vida de las comunidades rurales.
4. Recomendaciones para avanzar en la electrificación rural.
- Promover modelos de energía comunitaria: Las cooperativas energéticas permiten a las comunidades gestionar su propia producción y distribución de energía renovable, fomentando la autonomía y sostenibilidad.
- Implementar sistemas híbridos: Combinando energía solar con generadores diésel o eólicos, se puede garantizar un suministro constante en zonas con recursos renovables limitados.
- Fomentar la participación local: Involucrar a las comunidades en el diseño, implementación y mantenimiento de proyectos energéticos, asegura su sostenibilidad y adaptabilidad a las necesidades locales.
- Buscar financiamiento internacional: Organismos como el Banco Mundial y el BID ofrecen programas y fondos para proyectos de electrificación rural, especialmente aquellos que promuevan el uso de energías renovables.
4. Conclusión:
La falta de acceso a la electricidad en comunidades rurales es una realidad que persiste en diversas partes del mundo. Sin embargo, iniciativas innovadoras y modelos de gestión comunitaria están demostrando que es posible llevar energía de manera sostenible y adaptada a las necesidades locales. Es fundamental continuar promoviendo estos enfoques para mejorar la calidad de vida de las poblaciones rurales y avanzar hacia un desarrollo más equitativo y sostenible.